Inicio arrow >> NOTICIAS << arrow Carta de Bibiana - 3 de Febrero
Carta de Bibiana - 3 de Febrero Imprimir E-Mail
Sandy y yo llegamos al mediodía a Milot, el hospital donde el Dr. Robin, Jane y Adrian, de la iglesia de Northpark en Ontario han estado trabajando desde el sábado. Él es un cirujano plástico y ha operado muchísimos pacientes desde que llegó, durmiendo poco y recibiendo aquellos que fueron quemados o amputados, aparte de curaciones de heridas de todo tipo.

El hospital en Milot esta interesado en recibir tiendas de campaña para familiares de pacientes que han venido de Puerto Príncipe y no tienen donde dormir. Nos encontramos con varios casos de este tipo. Una señora con sus dos hijas, una de las cuales tenía hemorragias internas y ya había pasado por tres cirugías. Cuando le pregunté donde estaba durmiendo ella me contestó: en donde encuentro donde sentarme. Robin estaba operando una niña quemada cuando llegué. Así que mientras esperaba que terminara fui a hablar con el director del hospital, un viejo conocido, el Dr. Previl. Nos mostró las 6 carpas militares que les fueron donadas para ubicar 300 pacientes más y prometió escribir por correo electrónico lo que más necesitan para funcionar bien. El hospital tiene crecientes demandas mientras los helicópteros siguen llegando con más enfermos desde los barcos hospitales o la capital en ruinas.

Luego visitamos algunos amigos en camino a la oficina, donde tuvimos una pequeña reunión con tres de los cuatro líderes haitianos de ECS. Compartimos cómo nos sentíamos y las novedades que todos teníamos de los últimos días. Por último llegamos a la casa de Steve y Nancy, donde estamos parando por estos días.

Mañana nos reunimos con el equipo de líderes de ECS otra vez, y distribuiremos algo de las medicinas que trajimos en una de las clínicas locales.

Largas y profundas conversaciones con nuestros colegas aquí nos ayudan a encontrar un poco de claridad en esta situación tan confusa.

Necesitamos sus oraciones. Dios contesta. Esta mañana, en camino a Haití, oramos que Dios nos muestre donde buscar a Esteban y Ramiro, dos hijos de misioneros uruguayos que quedaron solos en el lugar, luego que sus padres tuvieran que viajar  a su país. Al instante, Ramiro, que había perdido el día de hoy de ir a la escuela apareció al costado del vehiculo.
Di gracias a Dios por mostrarme como Él se ocupa de las pequeñas cosas como de las grandes.

Estoy lista para dormir. Seguiremos mañana,
Bibiana
 

Descargar Folletos

Capacitación de Embajadores Médicos

Galería de Fotos
Cambios por dentro, Cambios por Fuera

Busqueda Dinámica

Para mas información contáctenos a info@embajadoresmedicos.org