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Entre el 12 y el 14 de marzo de 2009 se realizó en Córdoba, Argentina, el primer seminario de capacitación de capacitadores de micro emprendimientos. El objetivo fue capacitar a hermano/as empresarios para que ellos capaciten a otras personas para que realicen sus micro emprendimientos.
Desde el año 1996 en que hice mi primer viaje misionero a Haití y en los siguientes años el Señor fue confirmando mi llamado para servirle con mi profesión de contador y docente en ayudar a personas que se quedaron sin trabajo o que tienen pocos recursos. Para que ellos realicen sus emprendimientos y contra restar los efectos negativos del desempleo y la pobreza.
Pero este año he visto como Dios comienza a formar y a llamar mas hermanos para este ministerio. No por casualidad, el coordinador del Seminario John Carter, me contó que el sintió exactamente lo mismo que yo, Dios le estaba llamando a capacitar gente para crear micro empresas. Y así fue que John ha viajado por muchos países en el mundo y en mi caso, Dios me ha llevado a muchos países en Latinoamérica.
El problema de la falta de empleo es un problema serio. Afecta directamente a la familia, golpea fuerte y socava los cimientos de la confianza y despoja a las personas de esperanza. Al respecto hay muchos estudios realizados de cómo afecta psicológicamente el desempleo. Por ejemplo se sabe, que en la ciudad de Córdoba, el 70 % de los casos donde se presenta violencia familiar, el hombre esta desempleado. No quiero decir que el desempleo es la causa de la violencia, sino que junto a otros factores se complementa para hacer de la familia un infierno o un campo de batalla.
Entonces la pregunta es ¿qué debemos hacer como cristianos frente a este problema? ¿Cómo predicaremos el evangelio a gente que no le alcanza el dinero para cubrir sus necesidades básicas? Me vienen las palabras de Santiago, medio hermano del Señor, cuando exhorta a los hermanos diciendo, “Así también la fe, sino tiene obras, es muerta en sí misma.” Santiago 2: 14-18. Y esto concuerda perfectamente con nuestro compromiso de amar al prójimo como a uno mismo.
En nuestros días de crisis financiera internacional se da la situación que como decimos en Argentina, “el hilo se corta por lo mas fino” refiriéndose a los más débiles, a los que no tienen muchas defensas ante las crisis y esos son nuestros vecinos, nuestros familiares y nosotros mismos.
Pero que bueno es que ante esta situación Dios está levantando siervos para la mies, para que prediquen el evangelio integralmente. Llevando la Palabra de Dios y ayudando a otros a hacerle frente al problema del desempleo.
En este seminario asistieron más de 20 hermanos de distintos lugares de Argentina y también de Brasil. Podría mencionar al misionero Guguy Gonzalez que lidera un grupo de artesanos en la ciudad de Corrientes. El semanalmente con un grupo de artesanos cristianos, van a la feria de las artesanías a vender sus productos, porque se auto sostiene y además para dar testimonio de nuestro Señor Jesucristo. Y menciono solo este caso, pero puedo afirmar que cada uno de los hermanos que participaron del curso, vinieron con una convicción muy firme y lo demuestran con los hechos, que se sirve a Dios por medio de la fe y realizando las buenas obras que Dios preparó de antemano para que andemos por ellas. Ef. 2:8-10.-
Una aplicación directa de lo aprendido se concretará en el mes de Mayo en la Iglesia Jesucristo Rey, el grupo que se capacitó dará un seminario a los hermanos que están comprendidos en un programa de ayuda social. El que incluye a hermanas viudas, algunas ancianas y otros que están suspendidos, despedidos de sus trabajos y con bajos recursos.
Esperamos también aplicar el seminario dentro de la plataforma del programa de Transformación Integral de la Comunidad, también conocido como Evangelismo Comunitario de Salud.
Creo que Dios nos esta marcando un rumbo y que debemos caminarlo en comunidad. Ayudándonos unos a otros y expresando de manera concreta el amor de Dios. Viene a mi mente la letra de una canción que dice:
El amor es algo que no se puede fingir, Porque implica acciones concretas, Es dar es compartir, sin esperar recibir, Es una ofrenda del corazón.
Quería compartirles este testimonio y por sobre todas las cosas que la Gloria sea para nuestro Dios.
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Marcelo Lopez Fac. de rec. en finanzas Levantamiento de fondos locales Microemp. en Amércia Latina |
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